
Durante años, buena parte de los salones y centros de belleza en México construyó su clientela a partir de una fórmula sencilla: hacer un buen trabajo y conseguir que quien salía satisfecho recomendara el salón. El boca a boca sigue teniendo valor, pero la forma de atraer nuevos clientes ha cambiado. Hoy una recomendación puede despertar el interés y, antes de contactar o reservar, esa persona probablemente buscará más información desde su celular.
El cambio se produce además en un mercado con muchísimos negocios compitiendo por la atención del cliente. Según los datos del DENUE publicados en mayo de 2026 y recopilados por Data México, la rama que agrupa salones y clínicas de belleza junto con otros servicios de cuidado personal suma 310,869 establecimientos en el país. Estado de México, Ciudad de México y Jalisco concentran el mayor número.
Atraer nuevos clientes empieza antes de conseguir la cita
La transformación no significa que la recomendación personal haya perdido importancia, sino que ahora es habitual que después de recibirla el cliente busque por su cuenta antes de decidir. El Estudio de Venta Online 2026 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) contabiliza 77.2 millones de compradores digitales en México y muestra cómo comprar, buscar y comparar entre el mundo físico e internet es cada vez más habitual.
Esta evolución afecta especialmente a salones y servicios donde el cliente necesita confiar mucho en las manos en las que se pone, como salones de belleza, centros de estética, estudios de uñas o extensiones de pestañas. La recomendación puede abrir la puerta, pero la reputación online, las fotos de trabajos, lo que aparece al buscar el salón en Google y lo fácil que sea encontrar información, contactar o reservar pueden influir antes de que esa persona dé el siguiente paso.
Once años de boca a boca y una nueva vía para llegar a clientes
El caso de KR Lash, centro mexicano especializado en extensiones de pestañas, muestra este cambio desde la experiencia de un negocio que llevaba años funcionando.
Su fundadora, Karina Romero, explica que durante once años sus nuevas clientas llegaban principalmente recomendadas por otras clientas. “Realmente todo era de boca en boca”, señala. Tras la pandemia, percibió que esa fórmula seguía siendo valiosa, pero ya no bastaba para que más personas conocieran KR Lash.
Fue entonces cuando KR Lash trabajó con UEBEA, especialista en marketing digital para salones de belleza y centros de estética, para preparar una estrategia digital completa alrededor del negocio: desde su página web y posicionamiento en buscadores hasta su presencia en Google, reputación online y herramientas que facilitan que el cliente pueda informarse, contactar o reservar.
El objetivo era que KR Lash no dependiera de un único canal para llegar a nuevas clientas y que, cuando alguien buscara el centro o sus servicios en internet, encontrara una presencia profesional, coherente y preparada para acompañarla hasta el siguiente paso.
Romero asegura que actualmente recibe consultas de personas que identifican directamente la web como origen del contacto: “Me llega un mensaje en donde dice: ‘vengo de tu página web y quiero tal información’”.
También destaca otro cambio importante en un servicio donde la confianza es fundamental: percibe que KR Lash se muestra ahora como una marca “muchísimo más profesional” ante las personas que todavía no han pasado por el centro.
La experiencia refleja un cambio que afecta a muchos salones y centros de belleza que buscan atraer nuevos clientes y conseguir más citas: la recomendación sigue siendo una poderosa puerta de entrada, pero ya no necesariamente termina el camino hasta una nueva reserva. En muchos casos, apenas lo empieza.
Autor: Redacció











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