| *

Notícies més llegides




Actualidad Empresarial


Autor: Redacció

La salud prostática va más allá del PSA, claves para diferenciar el riesgo oncológico

Actualidad Empresarial  -  15/09/2026  - 




ROC Clinic destaca la importancia de integrar síntomas, antecedentes, PSA, exploración y pruebas de imagen para orientar el diagnóstico y evitar decisiones basadas en parámetros aislados

Las enfermedades de la próstata constituyen uno de los principales motivos de consulta urológica en el varón, especialmente a medida que avanza la edad. Sin embargo, la presencia de síntomas urinarios, un aumento del volumen prostático o una alteración del antígeno prostático específico - PSA, no equivale necesariamente a un cáncer de próstata ni permite, por sí sola, determinar el origen de una alteración.

Con motivo del Día Europeo de la Salud Prostática, que se celebra el 15 de septiembre, desde el grupo urológico ROC Clinic inciden en la importancia de realizar una evaluación urológica integral que permita diferenciar adecuadamente entre la hiperplasia benigna de próstata -HBP, el cáncer de próstata y otras situaciones que pueden producir síntomas urinarios o modificaciones en los parámetros analíticos.

En España, el cáncer de próstata continúa siendo el tumor más frecuentemente diagnosticado en los varones. Según las estimaciones de la Sociedad Española de Oncología Médica, en 2025 se previeron 32.188 nuevos casos, aproximadamente el 23? todos los tumores diagnosticados en hombres.

“Uno de los errores más frecuentes es interpretar el PSA como una prueba diagnóstica de cáncer. El PSA es un marcador prostático, pero no específicamente tumoral, puede elevarse por diferentes motivos y su valor debe interpretarse dentro del contexto clínico de cada paciente, teniendo en cuenta sus antecedentes, la exploración y su evolución en el tiempo”, explica el Dr. Nahuel Paesano, jefe de la unidad de cáncer de próstata en ROC Clinic y HM Hospitales en Madrid.

Hiperplasia benigna de próstata, el tamaño no siempre explica los síntomas

La hiperplasia benigna de próstata es una patología muy frecuente asociada al envejecimiento. El crecimiento de la glándula puede provocar una obstrucción de la salida de la vejiga y dar lugar a síntomas del tracto urinario inferior -STUI, tanto de vaciado como de llenado.

Entre los síntomas más habituales se encuentran la disminución de la fuerza urinaria, la dificultad para iniciar la micción, el flujo intermitente, el aumento de la frecuencia miccional, la urgencia, la necesidad de levantarse por la noche para orinar- nicturia y la sensación de vaciado vesical incompleto.

No obstante, el volumen de la próstata no siempre se corresponde directamente con la intensidad de los síntomas. Una próstata de mayor tamaño no tiene por qué producir más molestias que otra de menor volumen. Por ello, la valoración urológica debe analizar no solo la anatomía de la glándula, sino también el grado de obstrucción, el funcionamiento de la vejiga, el residuo posmiccional, el flujo urinario y la repercusión de los síntomas sobre la calidad de vida.

“No tratamos un tamaño prostático, sino a un paciente. Dos hombres con próstatas de volumen similar pueden presentar una situación clínica completamente diferente. Por eso, antes de establecer una estrategia terapéutica, es fundamental valorar los síntomas, el flujo urinario, el residuo posmiccional, la anatomía prostática y las expectativas del paciente”, señala el Dr. Juan Justo Quintas, jefe de unidad de HBP en ROC Clinic y HM Hospitales Madrid.

El tratamiento de la HBP debe adaptarse a cada caso. Puede incluir vigilancia clínica, medidas de seguimiento, tratamiento farmacológico y diferentes técnicas quirúrgicas o mínimamente invasivas. La elección depende, entre otros factores, del volumen y la anatomía de la próstata, la intensidad de los síntomas, la existencia de complicaciones, la respuesta a tratamientos previos y las preferencias del paciente.

Un diagnóstico del cáncer de próstata cada vez más preciso

La evaluación del riesgo de cáncer de próstata también ha evolucionado en los últimos años. El PSA continúa siendo una herramienta importante, pero su interpretación debe complementarse con la historia clínica y familiar, la exploración física, la densidad de PSA, y a veces puede ser necesaria la realización de una resonancia magnética de próstata y una biopsia prostática dirigida.

Las guías de la Asociación Europea de Urología recomiendan realizar una resonancia magnética antes de la biopsia en pacientes con sospecha de cáncer de próstata localizado. Cuando la prueba identifica una lesión sospechosa, la biopsia puede dirigirse específicamente a esa zona, lo que ayuda a mejorar la caracterización de la enfermedad.

Este enfoque permite seleccionar mejor a los pacientes que necesitan continuar el estudio y obtener una información más precisa sobre la posible presencia de un tumor clínicamente significativo.

“La Urología ha avanzado hacia una evaluación mucho más individualizada del riesgo. El objetivo no es realizar más pruebas de forma indiscriminada, sino utilizar mejor las herramientas disponibles para detectar los tumores clínicamente significativos y evitar procedimientos innecesarios cuando el riesgo es bajo”, afirma el Dr. Javier Romero-Otero, director de ROC Clinic y director de urología en HM Hospitales en Madrid.

La interpretación de una alteración del PSA debe tener en cuenta múltiples variables, como la edad, el volumen prostático, los antecedentes familiares, la evolución de los valores y los resultados de las pruebas complementarias. Un PSA elevado puede estar relacionado con diferentes situaciones benignas, mientras que un valor dentro de los límites habituales no excluye por completo la existencia de una enfermedad prostática.

Evaluar el riesgo más allá de un único parámetro

Para ROC Clinic, el Día Europeo de la Salud Prostática representa una oportunidad para insistir en que la salud prostática no debe abordarse a partir de un único dato. La detección y el diagnóstico precoz requieren conocer el riesgo individual de cada paciente y determinar qué pruebas están indicadas en cada momento.

La presencia de síntomas urinarios persistentes, cambios en el patrón miccional, antecedentes familiares de cáncer de próstata o alteraciones del PSA debe ser valorada por un especialista. El objetivo es identificar el origen de cada situación y establecer, cuando sea necesario, una estrategia de seguimiento, diagnóstico o tratamiento ajustada a las características del paciente.


Autor: Redacció





Comentaris (0)


La finalitat d'aquest servei és sumar valor a les notes i establir un contacte més fluid amb els nostres lectors. Els comentaris han acotar al tema de discussió. S'apreciarà la brevetat i claredat dels textos, i el bon ús del llenguatge: les males paraules i els insults no seran publicats


Comentaris a Facebook


Traducir con Google Translate

Bandera Inglaterra Bandera de España Bandera de Catalunya Bandera de Francia

Canal motor
Farmacias
Cronicas del congreso
Perpignan la Rayonnante
Tecnologia

radio en directo Radio en directo

radio en directo Radio en directo (Deportivo)

Gastronomia I Classificats


Imatges del dia



Enlaces de interes

Opinió


alt - Salvador Illa  / GN

Xavier Rius

El melic de Salvador Illa

El president reclama que Catalunya deixi de mirar-se el melic mentre proclama que serà l’avantgua...


alt -

Marta Martín García

La Administración vuelve a maltratar al enfermo

Desde el 1 de septiembre, quienes solicitan o perciben determinadas prestaciones por incapacidad est...