Lloret de mar
Miguel Moreno, presidente del PP Lloret de Mar
Lloret de Mar: entre la basura, los jabalíes y el abandono institucional
Opinió - 04/08/2025 - 16:04
Lloret de Mar, emblema turístico de la Costa Brava durante décadas, se encuentra hoy sumido en una crisis de convivencia y salubridad
La dejadez del Ayuntamiento ante un problema creciente convierte el día a día de vecinos y turistas en una experiencia tercermundista, con consecuencias directas sobre la salud pública, el medio ambiente y la imagen turística del municipio.
Escena que ofende al sentido común
Lloret de Mar, emblema turístico de la Costa Brava durante décadas, se encuentra hoy sumido en una crisis de convivencia y salubridad que pone en entredicho no solo la eficacia del actual equipo de gobierno, sino también su compromiso con los vecinos y el futuro de la ciudad.
La realidad es difícil de maquillar: los residuos se acumulan en la vía pública, los contenedores desbordan basura a diario y piaras de jabalíes —ya perfectamente “adiestradas” en volcar contenedores— campan a sus anchas por las calles en busca de alimento. El resultado es una escena que ofende al sentido común: desperdicios orgánicos esparcidos, malos olores insoportables y un foco evidente de enfermedades, todo ello agravado por las altas temperaturas estivales.
Hablamos de salud pública, seguridad vial y dignidad urbana
Mientras tanto, la administración local permanece ausente. Las reclamaciones vecinales, muchas de ellas documentadas y reiteradas, no han recibido respuestas efectivas. El Ayuntamiento sigue mirando hacia otro lado, sin ofrecer soluciones tangibles a una problemática que crece día tras día. No es solo una cuestión estética o de imagen turística: hablamos de salud pública, seguridad vial y dignidad urbana.
El vecindario, además de cargar con la frustración, carga literalmente con los contenedores volcados cada mañana. No es raro ver a ciudadanos levantando contenedores, reubicándolos en su sitio e intentando, como pueden, limpiar los restos dispersos. ¿Es este el trato que merecen los habitantes de Lloret? ¿Es esta la postal que queremos proyectar al turismo que visita la ciudad?

La ciudad no solo no ha avanzado, sino que ha retrocedido
La situación resulta especialmente grave si recordamos los compromisos adquiridos por el actual equipo de gobierno: reforzar la limpieza, garantizar la seguridad, reactivar la economía local y mejorar los servicios públicos básicos. Más de veinticinco meses desde su investidura, el balance es preocupante y el incumplimiento evidente. La ciudad no solo no ha avanzado, sino que ha retrocedido de forma alarmante en todos estos frentes.
En lugar de respuestas, encontramos excusas. En lugar de acciones, promesas vacías. Y lo más grave: una desconexión cada vez mayor entre los responsables municipales y los problemas reales de los ciudadanos. Basta pasear por las calles de Lloret para comprobar que la ciudad proyecta una imagen tercermundista incompatible con cualquier intento de atraer turismo familiar o de mayor poder adquisitivo.

Se necesita con urgencia un plan integral de gestión de fauna salvaje
Ante la incapacidad de controlar la proliferación de jabalíes en el casco urbano, el Ayuntamiento ha recurrido a la fórmula habitual: anunciar batidas. Estas medidas aisladas sólo sirven para determinar el control poblacional máximo de jabalíes, por lo que no resuelven el fondo del problema. Lo que se necesita con urgencia es un plan integral de gestión de fauna salvaje, con puntos de control, alimentación y seguimiento en zonas forestales, transitorio, hasta lograr que las piaras de esos animales se habitúen de nuevo a buscar su alimento en los bosques. Podemos mencionar como ejemplo el control y mantenimiento de las colonias de gatos ferales. Seguramente la propuesta no es la mejor o es poco acertada, pero es obligado hacerla para no formar parte del problema. Corresponde a los técnicos estudiar y determinar exactamente lo que haya que hacer. La puesta en marcha del proyecto que resulte, que no debe ser en ningún caso la exterminación únicamente de las piaras de jabalíes, deberá permitir desviar a los animales de las zonas urbanas, evitando riesgos de accidentes, desbordes de basura y problemas sanitarios.
Medidas que impidan que los jabalíes vuelquen los contenedores; incrementar el número de contenedores que hay; y ampliar a cinco días semanales la recogida de basuras.
La ciudad parece un auténtico basurero. Es una situación insostenible que requiere una solución urgente por lo que nadie entiende la pasividad del Ayuntamiento.
Tanto el Ayuntamiento como la ciudadanía coinciden en cerrar con puertas correderas las vallas que protegen la ubicación de los contenedores y mientras llega la solución definitiva, sea esa u otra, se ha propuesto al Ayuntamiento que trabe los contenedores con las vallas de protección que eviten que los jabalíes puedan volcar los contenedores. La sorpresa es que lo ha hecho en algunos puntos y la pregunta es por qué no lo ha hecho en todos.
Asimismo, los vecinos, por insuficiente, reclaman que se adecúen más puntos de ubicación de contenedores y se estudie la necesidad de incorporar más contenedores a los puntos actuales.
Está sobradamente comprobado que es necesario que se recoja diariamente la basura, como mínimo cinco días a la semana respetando, por lo tanto, los dos días de descanso del personal lo que hará innecesario incrementar la plantilla y el gasto.
Los lloretenses aportan unos ingresos de 7,322,408 euros al presupuesto 2025 en concepto de “Recogida, transporte y tratamiento de basuras”, lo que significa que por impuestos rellenan las arcas del Consistorio de Lloret de Mar con 20.061 euros diarios (365 días). Un gasto tan importante, diario, debe ser suficiente para satisfacer las necesidades en esta materia: más contenedores, más puntos de ubicación de contenedores y servicio de recogida de cinco días a la semana.
La ciudadanía reclama acción, compromiso y resultados
No se trata de un capricho, sino de una necesidad urgente. Lloret no puede permitirse seguir deteriorándose mientras la administración continúa parapetada en la pasividad. La ciudadanía reclama acción, compromiso y resultados. Requiere ver un gobierno que actúe con responsabilidad, que gestione con eficacia y que, ante todo, escuche a su gente.
Los lloretenses estamos cansados de promesas. Queremos hechos. Queremos volver a sentir orgullo de nuestra ciudad, de nuestras calles limpias, de un entorno seguro y cuidado. Queremos ver que quienes nos gobiernan están a la altura del cargo que asumieron cuando dijeron “Sí, quiero”.
Es hora de que ese compromiso se traduzca en trabajo serio, soluciones reales y respeto hacia quienes aquí vivimos. Porque Lloret lo merece. Y sus vecinos y vecinas, también.
Autor: Miguel Moreno, presidente del PP Lloret de Mar












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