El tarot, también conocido como “el arte de la adivinación”, es un medio de consulta, una forma de interpretar los hechos pasados o futuros, cuyos orígenes se remontan a la Italia del siglo XV. La baraja de Filippo María Visconti, que fue duque de Milán, es la más antigua de la que se tiene registro.
Hoy en día, muchos se denominan a sí mismos tarotistas. Pero, ¿cómo puede alguien adquirir el arte de la adivinación e interpretar las cartas? Y, de ser así, ¿cómo saber que no nos están timando? Muchas de las personas que desean consultar a un vidente se formulan estas preguntas. En la actualidad, esta clase de servicios están disponibles en millones de páginas web y también por vía telefónica.
Según los últimos datos oficiales presentados, de un 25% al 30% de la población española muestra interés en temas relacionados con la adivinación y el esoterismo. Es por eso que durante los últimos años se ha experimentado un auge en estos servicios e incluso, gracias a las plataformas digitales, algunos videntes han conseguido cierta fama.
Cuatro aspectos que diferencian a un buen vidente
Sin embargo, no todas las personas que ofrecen estos servicios son auténticos videntes y mucho menos honestos. Hay ciertos trucos que se pueden poner en práctica para saber si un vidente es efectivamente bueno, o para averiguar si, por el contrario, forma parte de la extensa lista de charlatanes que solo pretenden ganar dinero engañando a la gente:
¿Te quiere convencer de algo?
Una de las cualidades que debe tener un buen tarotista es la de inspirar a sus clientes a creer en sus palabras. Muchos de los que se hacen llamar “profesionales” se obsesionan tratando de convencer a la persona que están consultando sobre una idea específica. Pero realmente su función no es esa, sino la de sugerir y guiar por el camino espiritual.
Gracias a las amplias herramientas existentes de marketing digital, los usuarios suelen encontrar en Internet anuncios de tarotistas que prometen “adivinar” su futuro a través de las cartas. No obstante, la realidad es que no todos nacen con el don de la clarividencia, ni saben interpretar lo que transmiten los 22 arcanos mayores de las cartas.
Como comentan en el portal Tarotfiable.es, son “pocas” las personas que nacen con dones esotéricos naturales, las cuales sí pueden calificarse como tarotistas y videntes. Sin embargo, las mejores videntes y tarotistas también pueden aprender mediante el estudio y una ardua preparación, para llegar a percibir las cartas. En su página web recomiendan a algunas de las tarotistas profesionales que poseen dones específicos para resolver cualquier tipo de problema.
¿Hace mucho teatro?
El respeto es fundamental en un tarotista honesto. El momento de leer las cartas debe ser de tranquilidad y concentración. Aquellos que gritan y empiezan a hacer gestos exagerados cuando están con un cliente, en la mayoría de los casos resultan ser charlatanes que recurren a estas técnicas para despistar a la persona.
Expresarse con énfasis de forma repetitiva y exagerada no es propio de un profesional de la adivinación. De hecho, es preciso mencionar en este punto que leer las cartas requiere mucha concentración y paz a nivel espiritual.
Las referencias son importantes
Las referencias se aplican en muchos ámbitos de la vida cotidiana. Antes de decidirse a contratar un servicio se suele consultar su reputación; lo mismo ocurre con el tarot.
Los profesionales del tarot que hacen bien su trabajo no necesitan recurrir a la publicidad, ya que en la mayoría de los casos ya tienen un gran flujo de clientes que han reunido gracias a la confianza que inspiran y a las recomendaciones del boca a boca.
Si un tarotista es muy recomendado por uno o varios clientes, la probabilidad de que maneje muy bien el arte de la adivinación y la lectura de las cartas es de más del 50%.
¿Sabe escuchar?
La paciencia es una capacidad inherente de los buenos tarotistas. Una persona que se dedica por vocación al tarot sabe escuchar a sus clientes, que muchas veces llegan pidiendo consejos y necesitan encontrar soluciones en momentos angustiosos de sus vidas.
Un profesional del tarot fiable tendrá la paciencia necesaria para explicar lo que transmiten las cartas, sin recurrir a razones misteriosas o mentiras, ni mucho menos generando miedo con noticias devastadoras. Muchas personas suelen acudir a los gabinetes de los tarotistas porque son ampliamente recomendados y brindan diferentes servicios. Se trata de una especie de call center del tarot, cuyos profesionales pueden encontrarse en cualquier lugar del mundo. En www.tarotfiable.es han elaborado un artículo sobre cómo reconocer a los buenos gabinetes de tarot fiable, ofreciendo sus respectivas recomendaciones.
Por lo tanto, hay ciertas actitudes en las que fijarse cuando se desea consultar a un tarotista, con el fin de no caer en manos de estafadores y charlatanes. Si se trata de una persona avara, demagoga, sin bondad espiritual, prepotente, materialista, dominante o egocéntrica es muy probable que sea un farsante.
Autor: Redacción











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