LISBOA (AFP) - Los dirigentes europeos asumieron este domingo la presidencia semestral de la Unión Europea, con la esperanza de terminar en menos de cuatro meses la redacción del Tratado Europeo que sustituirá a la Constitución, siempre que disipen rápidamente un nuevo "malentendido" con Polonia. (Publicidad) El primer ministro portugués, José Socrates, se ha mostrado confiado, pues considera que, gracias al acuerdo logrado por los 27 en la cumbre europea del 21-22 de junio, ha recibido un mandato "claro y detallado" sobre el contenido del nuevo Tratado, que debe acabar con la crisis institucional abierta por los "no" francés y holandés a la Constitución. "Creo que aprobamos un excelente acuerdo, que ahora se trata de terminarlo y que no habrá especiales dificultades con Polonia", declaró el sábado, en víspera del paso del testigo de la presidencia de la UE entre Alemania y Portugal. Socrates reconoció, sin embargo, la aparición, en los últimos días, de un "malentendido" con Polonia. El viernes, el primer ministro polaco, Jaroslaw Kaczynski, exigió una clarificación sobre el "compromiso de Ioannina", un mecanismo que los 27 se han comprometido a poner en marcha a partir de 2017 para levantar el bloqueo de Varsovia al nuevo sistema de voto por mayoría previsto por el Tratado. Ese mecanismo permite a países miembros en minoría sobre una decisión votada por mayoría, bloquear esta última provisionalmente. Kaczynski dijo haber recibido la garantía verbal de sus socios europeos de que ese bloqueo podría durar dos años, mientras que el texto adoptado en la cumbre de Bruselas sólo habla de "un retraso razonable". Socrates señaló el sábado que ese "malentendido" debe ser "rápidamente disipado". Los dirigentes lusos, sin embargo, no excluyen nuevas dificultades con los polacos, con los que sólo se logró un acuerdo tras épicas negociaciones. Esto podría impedir a la presidencia portuguesa a llegar a un acuerdo político sobre el nuevo Tratado en la próxima cumbre europea en Lisboa, a mediados de octubre. "Veremos si las perspectivas abiertas por el mandato son bien aceptadas en el proyecto de texto" que Lisboa presentará en la apertura, el 23 de julio, de la conferencia intergubernamental encargada de redactar el Tratado", reconoció el ministro luso de Relaciones Exteriores, Luis Amado. Las discusiones políticas sobre el mismo tendrán lugar en septiembre, en una reunión de ministros de Exteriores europeos cerca de Oporto. "Allí veremos qué nubes hay en el horizonte", añadió. Dada la incertidumbre, los portugueses no prevén, por el momento, ni fecha ni lugar para la ceremonia de firma del Tratado, que pondrá en marcha el proceso de ratificación. El objetivo es que este último quede completado a mediados de 2009 para que el Tratado entre en vigor con las elecciones europeas de junio de ese año. La limitada ambición del Tratado respecto a la Constitución permitirá evitar a la mayoría de los 27 Estados miembros la organización de arriesgados referendum populares, como dejaron patentes franceses y holandeses con su "no".
Font: Redacció
Autor: Redacció











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