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10-02-2019 | 14:04hs
•OPINIó

El espejo catalán

Se debe acabar con pensar que en Cataluña unos están para lucrarse y otros simplemente para pagar

Quienes hemos escrito, desde hace años, sobre el “procés” en Cataluña hemos sido muy críticos con la constante manipulación y mentira de sus actos. No sólo los políticos sino, sobre todo, los callejeros. Cifras exageradas, ríos de autobuses rurales con bocadillos de fuet de BonPreu y constantes alusiones imaginarias a una Cataluña que nunca existió, y peor para ellos, que nunca existirá.

Cada mañana los líderes independentistas se miraban a un espejo imaginario donde no sólo preguntaban quien era el más guapo, sino además, lo hacían con el constante seguimiento mediático del órgano de propaganda de Tv3 y demás palanganeros digitales. Ese espejo desapareció hace meses. Fue tan simple como apagar la luz y convertir lo que había sido brillo en oscuridad. El espejo se cegó aunque nunca se rompió.

En algún sótano de una mítica caverna escondida alguien encontró el espejo y volvió, hace días, a encender la luz. Ya no reflejaba los personajes políticos anteriores, ahora la mayoría, nunca todos, oscuros entre barrotes. El espejo iluminaba otros personajes, aunque, a su pesar, el espejo seguía siendo catalán. Todo era lo mismo aunque las personas fueran diferentes. Además cambiaba una cosa, el bocadillo ya no era de fuet de BonPreu sino de chope de Mercadona. El resto sin cambios.

El problema de Cataluña no es repetir las mismas historias con otros personajes si no es más simple: no mirarse al espejo del pasado. Guardarlo bien guardado, bajo siete llaves sí es necesario, o incluso romperlo en trizas para evitar tentaciones. Cataluña no debe gestionarse en nombre del pasado ni con personajes del pasado. Lo sucedido es suficientemente grave, dividir y enfrentar una sociedad, que debe solucionarse con un nuevo paradigma. Una nueva visión.

Lo hemos señalado en diversas ocasiones. Cataluña no requiere un cambio de cromos sino un cambio social. No vale ganar unas elecciones, como hizo Ciudadanos, para luego ser tan cobarde de no presentar una candidatura para presidir el Gobierno de todos. No vale intercambiar unas familias para poner otras. Cuando todos los catalanes tengamos las mismas oportunidades podremos hablar de una democracia catalana. A día de hoy, aunque a algunos les cueste entenderlo, gobiernan las mismas familias que con Franco, que con primo de Rivera y que con Alfonso XIII. Recuperar ese viejo espejo catalán para cambiar sólo lo que vemos no significa mejorar.

Deben entender, unos y otros, que el cambio de Cataluña no va de miradas, ni de reflejos, va de algo tan complicado, pero tan sencillo al mismo tiempo, como el cambio de modelo de la sociedad. Se debe acabar el gobierno de los 100 años en Cataluña. Se debe acabar con una forma de vida de unos miles. Se debe acabar con pensar que en Cataluña unos están para lucrarse y otros simplemente para pagar. Y eso no pasa por repetir las historias del pasado con nuevos personajes, Mirarse a un espejo, aunque sea catalán, no es la solución para Cataluña. Y eso parece que ni unos y otros lo ven. Ellos solo quieren que el espejito les diga que guapos/as son. Y claro, desconocen, que la política no va de eso.




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https://gironanoticies.com/noticia/85057_ele-pejocatalan-2.htm