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El sector dental vive una profunda transformación marcada por la evolución de los tratamientos, la digitalización, la aparición de nuevas tecnologías y una competencia cada vez más intensa.
En este escenario, Bracket360, compañía española con más de 15 años de trayectoria especializada en ortodoncia, afronta una nueva etapa: reforzar su especialización, ampliar las soluciones que ofrece al profesional e incorporar nuevas tecnologías cuando realmente aporten valor a la práctica clínica.
Una evolución que mantiene intacta su identidad y que la compañía resume en un concepto: La Boutique de la Ortodoncia. No como referencia al lujo o al precio, sino como una forma de entender la especialización: seleccionar, conocer y cuidar aquello que se ofrece.
En ortodoncia convencional, Bracket360 ha seguido históricamente un modelo propio: buscar fabricantes especializados capaces de producir bajo su marca, seleccionando producto por calidad, fiabilidad y una buena relación calidad-precio. El proceso exige comparar alternativas, analizar materiales, prestaciones, capacidad de fabricación y documentación antes de decidir qué llevará finalmente el nombre de Bracket360.
Esta búsqueda ha llevado recientemente al equipo a la AAO Annual Session en Orlando, uno de los principales encuentros internacionales de ortodoncia, para evaluar fabricantes y seleccionar posibles socios para el desarrollo de nuevas líneas de producto.
Detrás de este proceso está Anona Ochoa-Lácar, fundadora y CEO de Bracket360, directamente implicada en producto, fabricantes, estrategia y nuevas oportunidades, y cuya trayectoria empresarial fue reconocida en 2021 con el “Premio Mujer Empresaria Pyme del Año”.
“Cuando ponemos Bracket360 en un producto, nuestro nombre está ahí y tenemos que estar convencidos de lo que ofrecemos. Busco calidad y fiabilidad, pero también una buena relación calidad-precio para que tenga sentido para el profesional. Y si algo no me convence, sigo buscando.”
Marca propia y marcas especializadas bajo un mismo criterio
Cuando Bracket360 incorpora productos de otras compañías, el criterio es diferente: seleccionar marcas y soluciones que hayan demostrado su funcionamiento y aporten valor a la práctica del ortodoncista y del odontólogo.
“No tenemos que poner Bracket360 en todo. Hay compañías extraordinariamente buenas desarrollando determinados productos. Si una solución funciona, mejora un procedimiento o facilita el trabajo del profesional, nuestro trabajo es conocerla, seleccionarla y recomendarla con criterio.”
Marca propia y distribución seleccionada conviven así bajo una misma filosofía que define el concepto de boutique: no tener de todo, sino saber por qué se tiene cada cosa.
La evolución de Bracket360 parte también de una concepción amplia del tratamiento ortodóncico.
La ortodoncia corrige maloclusiones, alineaciones, rotaciones, expansiones y otras alteraciones dentales y dentofaciales. Pero el recorrido del profesional y del paciente no termina necesariamente cuando finaliza el movimiento dental.
El objetivo contempla función, salud, estabilidad y retención, pero también una sonrisa armónica e integrada en las características faciales del paciente.
Por eso Bracket360 está ampliando progresivamente su mirada hacia aquellas soluciones que pueden acompañar al profesional desde el inicio del tratamiento hasta su acabado. Retención, higiene, acabado, estética dental o determinadas soluciones restauradoras pueden formar parte de ese recorrido cuando responden a una necesidad real del paciente y al criterio del profesional.
No se trata de convertir Bracket360 en un depósito generalista. Se trata de preguntarse qué puede necesitar el profesional para llevar un tratamiento desde el principio hasta un resultado final satisfactorio.
Esta visión incorpora además otro elemento fundamental: la relación entre profesional y paciente.
El paciente quiere comprender qué se va a hacer, cómo evolucionará y qué puede esperar del tratamiento. Facilitar al profesional herramientas y soluciones que le permitan explicar ese recorrido, mostrar la evolución y hacer partícipe al paciente contribuye también a generar confianza y complicidad durante todo el proceso.
Alineadores: complementar sin competir
Esta filosofía explica también la posición de Bracket360 respecto a los alineadores.
La compañía ha decidido no entrar directamente en su comercialización, un ámbito en el que ya existen compañías altamente especializadas. y centrarse en complementar estos tratamientos desde su conocimiento de la ortodoncia.
Attachments y adhesión, stripping, instrumental, auxiliares, acabado o retención son algunas de las soluciones con las que puede acompañar al profesional.
Ese es el territorio en el que Bracket360 quiere acompañarle.
“No necesitamos vender el alineador para acompañar al profesional que trabaja con alineadores. Queremos aportar valor en todo aquello que rodea al tratamiento.”
Para Bracket360, ortodoncia convencional y alineadores no compiten: son técnicas que pueden convivir según el diagnóstico, las necesidades clínicas y el criterio del ortodoncista.
Digital y chairside: tecnología que tenga sentido en la clínica
La odontología digital constituye otra línea de evolución de Bracket360, especialmente a través de flujos de trabajo chairside que integran escaneado intraoral, software, impresión 3D y nuevos materiales.
La compañía quiere abordar esta área como soluciones completas y no como equipos aislados, valorando qué necesita realmente cada clínica y cómo puede incorporar la tecnología de forma útil a su práctica.
“No quiero vender una impresora y dejar una caja en una clínica. Quiero que el profesional entienda qué puede hacer con ella y cómo incorporarla realmente a su trabajo. La tecnología tiene sentido cuando se utiliza.”
El chairside permite además acercar a la clínica procesos de diagnóstico, planificación y fabricación, aportando mayor autonomía y nuevas posibilidades dentro del recorrido del paciente.
Incorporar la mirada clínica dentro de Bracket360
Esta evolución no afecta únicamente al portfolio. También está transformando la manera en la que Bracket360 analiza producto, desarrolla nuevas líneas y se relaciona con el profesional.
La incorporación de la Dra. Catherine Miró Negrillo responde precisamente a esa estrategia: introducir la perspectiva clínica dentro de la propia estructura de la compañía y hacerla convivir con el conocimiento de producto, mercado y distribución acumulado por Bracket360 durante más de 15 años de especialización en ortodoncia.
Su papel no consiste únicamente en valorar materiales. Participa en pruebas y demostraciones, aporta criterio clínico en el análisis de nuevas soluciones y ayuda a trasladar las necesidades reales del profesional a las decisiones que toma la empresa.
Para la dirección de Bracket360, esa complementariedad resulta especialmente valiosa.
“Después de tantos años trabajando en ortodoncia conozco el producto, el mercado, los fabricantes y muchas de las necesidades que nos trasladan los profesionales. Pero no soy odontóloga y hay una mirada clínica que no me corresponde. Catherine aporta precisamente esa perspectiva. Podemos analizar juntas una misma solución, cuestionarla desde lugares diferentes y hacernos preguntas distintas. Yo puedo pensar en calidad, fabricante, posicionamiento, viabilidad, precio o en cómo encaja dentro de Bracket360; ella puede llevarla a la práctica clínica: cómo se utiliza, qué aporta realmente, qué dificultades puede encontrar el doctor o qué puede mejorar en el tratamiento. Cuando ambas miradas coinciden, tenemos muchos más argumentos para decidir qué queremos ofrecer.”
La incorporación de una odontóloga responde también a una evolución en la relación que Bracket360 quiere establecer con las clínicas.
No se trata de sustituir la función comercial por una función clínica ni de convertir al clínico en vendedor. Se trata de conseguir que criterio empresarial, conocimiento de producto y experiencia clínica trabajen conjuntamente.
“Quiero que Catherine pueda hablar con los doctores desde su mismo lenguaje, escuchar qué necesitan, qué les funciona y qué no, y que toda esa información vuelva a Bracket360. No quiero que decidamos el catálogo únicamente desde un despacho o desde lo que nos cuenta un fabricante. Quiero que la clínica también entre en nuestras decisiones.”
De esta manera, la relación con el profesional se convierte también en una fuente de conocimiento para la propia compañía: probar, recoger feedback, detectar necesidades y utilizar esa información para seleccionar mejor producto, mejorar soluciones y orientar futuras incorporaciones.
No se trata únicamente de llevar Bracket360 a la clínica. También de traer la clínica a Bracket360.
El precio importa, pero no puede ser la única razón para comprar
En un mercado con una fuerte presión sobre los precios, Bracket360 considera imprescindible mantener una oferta competitiva y una buena relación calidad-precio, pero no construir su propuesta únicamente sobre ser más barato.
“Todos queremos vender. Nosotros también. Y el precio importa, por supuesto. Pero siempre puede aparecer alguien dispuesto a bajar un poco más. Lo que no quiero es que esa sea nuestra única forma de competir. Quiero que el profesional tenga otras razones para trabajar con nosotros: que confíe en el producto, que podamos ayudarle a elegir y que sepa que seguimos ahí después de la venta. Y cuando digo que seguimos ahí, me incluyo a mí misma. Ser fundadora y CEO de Bracket360 no me aleja del profesional; si necesita llegar hasta mí, quiero que pueda hacerlo.”
Después de más de 15 años en el sector, Bracket360 quiere seguir creciendo sin perder su identidad, profundizando en su especialización y manteniendo una forma de trabajar basada en seleccionar, cuestionar y entender qué aporta realmente cada solución.
La “Boutique de la Ortodoncia” resume esa manera de entender Bracket360: una compañía especializada por elección, que quiere acompañar al profesional desde la selección del material y la incorporación de nuevas tecnologías hasta el resultado final del tratamiento.
Porque detrás de un bracket, un adhesivo, un escáner o una impresora existe algo que no debería perderse de vista: un profesional buscando el mejor resultado posible para su paciente.