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25-06-2026 | 21:29hs
•NOTICIAS 24HS

El inglés en Girona: la asignatura pendiente de una ciudad abierta al mundo

Un idioma se aprende a usar usándolo, en contextos parecidos a aquellos en los que lo vas a necesitar

Poca gente lo piensa, pero Girona es una de las ciudades de su tamaño más expuestas al inglés de toda Catalunya. Por aquí pasan los millones de visitantes de la Costa Brava, hay un aeropuerto con vuelos a media Europa, una universidad con estudiantes de intercambio y un tejido de empresas —del turismo a la exportación agroalimentaria— que trata cada día con el exterior. El inglés, aquí, no es una hipótesis lejana: aparece en la vida real constantemente.

Y, sin embargo, sigue siendo la asignatura pendiente de muchos gironins que lo estudiaron en su día y se bloquean cuando les toca usarlo de verdad. Vale la pena pensar por qué pasa esto justo en una ciudad tan conectada, y qué cambia cuando se enfoca el aprendizaje desde el uso real y no desde el examen.

El inglés de aula y el inglés de la calle no son el mismo

La mayoría aprendimos un inglés pensado para aprobar: gramática, ejercicios, exámenes. Es un inglés que sirve para reconocer estructuras sobre el papel, pero que se queda corto en el momento en que un cliente extranjero pregunta algo, hay que atender una llamada internacional o un turista pide indicaciones. Ahí no vale conjugar bien un verbo: hay que reaccionar, entender acentos distintos y responder con naturalidad.

La diferencia no es de conocimiento, sino de exposición. Un idioma se aprende a usar usándolo, en contextos parecidos a aquellos en los que lo vas a necesitar. Y eso, en una ciudad tan internacional como Girona, es a la vez una necesidad y una oportunidad: el entorno para practicar lo tienes delante.

Por qué importa el entorno donde aprendes

Si el objetivo es manejarte en situaciones reales, el lugar donde aprendes debería parecerse lo máximo posible a esas situaciones. No es lo mismo memorizar diálogos de un libro que pasar tiempo en un entorno donde de verdad se habla inglés, con personas distintas, acentos variados y temas que importan. Cuanto más se acerque la práctica al uso real, antes se transforma el conocimiento pasivo en soltura.

Estos son los factores que marcan la diferencia cuando lo que buscas es usar el idioma, no solo certificarlo:

El inglés como ventaja, no como obstáculo

En una economía como la gironina, donde el turismo, los servicios y la exportación conviven con la proximidad a Francia y a Europa, dominar el inglés deja de ser un requisito de currículum para convertirse en una ventaja diaria: atiendes mejor, negocias mejor, viajas con más seguridad y abres puertas profesionales. El idioma se vuelve útil cuando se usa, y se usa cuando se ha aprendido para eso.

¿Y el certificado?

Llega después, y con más solidez. Las pruebas oficiales —Cambridge, IELTS, TOEFL— evalúan comprensión y expresión que se construyen justamente con uso real y conversación. Quien ha aprendido a comunicarse afronta el examen con una base sólida, porque no improvisa: demuestra algo que ya sabe hacer. El título, así, es una consecuencia natural de haber aprendido bien el idioma, no el punto de partida.

Dónde practicar este inglés real en Girona

En este enfoque encaja una academia que ya lleva años en el centro de la ciudad: What’s Up! Living English. Su método, llamado 100% Living English, está pensado precisamente para el uso real del idioma: conversación desde la primera clase, grupos reducidos, profesores nativos con acentos variados y un Social Club con actividades diarias “only in English” que recrean ese entorno internacional dentro del aula. Un tutor personal (el “English Coach”) hace el seguimiento de tu evolución.

El planteamiento coincide con la idea de este artículo: aprender practicando situaciones reales —trabajo, viajes, vida diaria— para ganar fluidez y confianza, y sobre esa base afrontar las certificaciones oficiales con solidez cuando se necesiten. La tarifa plana, la flexibilidad horaria y la combinación de clases presenciales y online en directo ayudan a mantener la constancia, que es lo que sostiene el progreso.

El centro está en Carrer de Barcelona, 24, en el centro de Girona (junto a la estación de tren y la de autobuses, con las líneas L2, L3, L4, L5, L7 y L8 cerca), con horario de lunes a viernes de 9:30 a 21:30. Ofrecen una actividad de prueba sin compromiso, que es la mejor manera de comprobar en primera persona si el método encaja contigo antes de decidir.

Información del centro, horarios y reserva de plaza: academia de inglés What’s Up! en Girona (Carrer de Barcelona).

  En resumen

  En una ciudad tan abierta al mundo como Girona, el inglés no es una nota que sacar, sino una herramienta que usar. Apréndelo en un entorno que se parezca a las situaciones reales en las que lo necesitarás —con conversación, inmersión y práctica constante— y la fluidez, y el título si lo necesitas, llegarán por su propio peso. 




Link:
https://gironanoticies.com/noticia/298886_elingle-engironalaa-ignaturapendientedeunaciudadabiertaalmundo-1.htm