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El acuerdo de desarrollo conjunto busca validar prototipos Pre-A Sample con mayor densidad energética, menor coste y mejor rendimiento térmico
Ampere, la división especializada en vehículos eléctricos y software de Renault Group, ha firmado un Acuerdo de Desarrollo Conjunto (JDA) con la empresa Basquevolt para acelerar el desarrollo y la validación de baterías basadas en litio metálico destinadas a futuros vehículos eléctricos de nueva generación.
El objetivo principal de esta colaboración es cumplir las especificaciones de los prototipos Pre-A Sample para automóviles eléctricos, una fase clave en el proceso de industrialización y validación tecnológica previa a su producción a gran escala.
La tecnología desarrollada por Basquevolt supone un avance significativo respecto a las baterías de ion-litio actuales con electrolito líquido. Al integrar un electrolito polimérico con un ánodo avanzado de litio metálico, esta solución promete un salto transformador en densidad energética, permitiendo packs de baterías más compactos y ligeros, con mayor estabilidad térmica y capacidad de carga rápida.
Estas características son consideradas estratégicas para la próxima generación de movilidad eléctrica, en un contexto en el que la autonomía, la seguridad y los tiempos de recarga son factores determinantes para la adopción masiva del vehículo eléctrico.
Desde ambas compañías destacan que la alianza refuerza la importancia de las colaboraciones estratégicas entre fabricantes y desarrolladores tecnológicos para acelerar la innovación en el ámbito de las baterías. El objetivo es combinar investigación avanzada, ingeniería escalable y eficiencia en costes para facilitar el despliegue comercial de esta nueva tecnología.
“Entrar en esta nueva fase con Ampere marca un hito fundamental en nuestra misión de acercar la tecnología de electrolito polimérico al mercado masivo”, ha señalado Pablo Fernández, CEO de Basquevolt.
Por su parte, Nicolas Racquet, vicepresidente de Ingeniería de Vehículo y Propulsión de Ampere, ha afirmado que ambas compañías están centradas en validar el rendimiento en condiciones automotrices reales y en acelerar la transición hacia baterías que respondan a las necesidades cambiantes de los clientes.
Tras más de doce meses de colaboración, Basquevolt asegura que su tecnología ya demuestra una densidad energética muy elevada, al tiempo que reduce de forma significativa los costes globales del pack de baterías. Según la compañía, el uso del electrolito polimérico permite simplificar y optimizar el proceso de fabricación de las celdas.
Entre las ventajas competitivas anunciadas figura una reducción aproximada del 30% en la inversión de capital por GWh en comparación con una gigafactoría convencional, así como un 30% menos de consumo energético por kWh producido. Estos avances podrían contribuir de forma decisiva a mejorar la competitividad y sostenibilidad de los futuros vehículos eléctricos.