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05-02-2024 | 19:18hs
•OPINIó

¿Los socialistas, los nuevos franquistas de España?

El socialismo de Sánchez es la versión del S.XXI de las políticas de Franco

Uno de las elementos más interesantes de la transición fue, como en pocas semanas, una mayoría de la población española paso de ser franquista a ser demócrata. La denominada oposición al régimen estaba comandada por apenas unos miles de comunistas y aún un menor grupo de socialistas.

Es un dato conocido, pero poco explicado, que en el momento del famoso Congreso del PSOE de Suresnes en 1974, el Psoe apenas tenia 2548 afiliados (fuente Congresos PSOE en Exilio). Distribuidos fundamentalmente en Asturias con 525, Guipúzcoa 510, Vizcaya 492, Alicante 200, Sevilla 151, Cataluña 109, Madrid 135 y Valencia con apenas 20.

Es notorio que muchos que han hecho vida con el socialismo democrático integraban claramente las filas de altos cargos del franquismo. Es claro en los medios de comunicación donde los Cebrián, Onega u otros encabezaban los diarios del régimen, sino también en otros escenarios sociales del país. El socialismo en la época de Franco era prácticamente inexistente.

Sucedía algo parecido en la Cataluña de principios de la democracia. Allí donde una mayoría de alcaldes franquistas cambiaron sin rubor a CIU, e incluso a ERC. No hablamos pues de gente afin a la democracia sino de gente afín al poder. Y esa circunstancia explica la situación actual.

El socialismo, como fue el franquismo, es el lugar donde convergen arribistas con ansías de poder. Las palabras democracia, libertad o derechos, sólo sirven como mecanismo de ataque a aquellos que no piensan como ellos. Con Franco los opositores eran masones, comunistas o rojos. Ahora con el socialismo franquista son fachas. Y en ambos escenarios la realidad es otra.

El socialismo se ha convertido en el heredero de las formas del franquismo. Lo importante no son las ideas es el poder. La clave estar bien colocado y vivir del dinero público como forma fundamental de presión. Los mismos Cebrián, Ónega, u otros como Diego Carcedo, Pere Aragonés, Polanco, Manuel Marín, Fernández de la Vega, Bono, Maravall o el propio Rodríguez Zapatero crecieron felices gracias a sus simpatías familiares al franquismo.

Seguramente en su interior no eran de ideas totalitarias, pero aprovecharon vivir en el régimen para acelerar sus carreras y luego, curiosamente, llamar franquistas a aquellos que no opinaran como ellos. Por eso, ahora repetimos el módelo. Franco murió en la cama, Sánchez no lo sabemos, pero quien esta con él no lo está por sus ideas, lo está por permanecer en el poder. Y esa lección debemos aprenderla.

El socialismo de Sánchez es la versión del S.XXI de las políticas de Franco. Lo visten de democracia aunque lo trabajen como un régimen totalitario. Donde todo aquel que no acepte sus discursos se convierte en un peligroso enemigo. En Suresnes fueron apenas 2500 opositores. Hoy, en el 2024, parece que somos más. Pero no debemos olvidar que cambiar aquel régimen fue muy complicado. Y ahora con una oposición débil, acomplejada, debe ser el tiempo de aprender del pasado. Desde hoy podemos decir sin rubor que los únicos herederos del franquismo en España son los socialistas de Sánchez. La clave no es la democracia, es el poder a cualquier precio.




Link:
https://gironanoticies.com/noticia/228508_lo-ociali-ta-lo-nuevo-franqui-ta-dee-pana-2.htm